El poderoso Nacho Coronel creció a la sombra de Amado Carrillo
El pasado 18 de julio, la revista Proceso, en su edición 1759, publicó un perfil de Ignacio Nacho Coronel Villarrreal, el capo abatido este jueves durante un operativo realizado en Guadalajara, Jalisco, en el que se da cuenta del ascenso y poder del narcotraficante “nacido al amparo de Amado Carrillo Fuentes y considerado entre los más importantes líderes del cártel de Sinaloa”. A continuación el texto íntegro:
En poco más de dos décadas, Ignacio Nacho Coronel Villarrreal se consolidó como el cuarto hombre más importante del cártel de Sinaloa y logró ampliar sus actividades de trasiego de droga a gran escala hacia Sudamérica, Estados Unidos y varios países europeos.
Robert Mueller, director del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), incluso elaboró una ficha criminal en la que destaca que, por su gran capacidad, Coronel Villarreal puede constituir su propia organización criminal en un corto tiempo.
Conocido también como Ignacio Valdez Urrutia, Dagoberto Rodríguez Jiménez, Nachito, El Ingeniero y el King of Ice, el capo fue parte de la llama Federación de Narcotraficantes que encabeza Joaquín Guzmán Loera, El Chapo, a quien en marzo de 2009 la revista Forbes convirtió en multimillonario al atribuirle una fortuna de mil millones de dólares.
Al igual que sus pares, Coronel Villarreal fue sigiloso y solía cobijarse en el misterio. Algunos documentos oficiales consignan que nació el 1 de febrero de 1954, aunque no mencionan el lugar. La PGR sostiene que es originario de Canelas, Durango, pero un reporte del FBI fechado el 17 de abril de 2003 –cuando se ofreció una recompensa de 5 millones de dólares a quien proporcionara datos para su captura– indica que es oriundo de Veracruz.
En los ochenta, inició su carrera delictiva y era el cabecilla del cártel de Juárez en Zacatecas. Trabajaba a la sombra de Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos.
Tras la muerte de Carrillo Fuentes, Coronel, Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, e Ismael El Mayo Zambada se desligaron de ese cártel para sumarse al de Sinaloa, que recobró su poder en 2001 luego de que El Chapo Guzmán se fugó del penal de Puente Grande, Jalisco.
En aquella ocasión, junto con Luis Valencia Valencia, cabeza del cártel del Milenio, y Óscar Nava Valencia, El Lobo –vinculados con los Beltrán Leyva–, Coronel protegió al Chapo. Años después, cuando los Beltrán Leyva rompieron con Guzmán Loera, Nacho Coronel se mantuvo firme en el cártel de Sinaloa. (Ricardo Ravelo / Agencia Proceso / Ciudad de México).